Con Lebredo, fotos hoy y de hace 53 años

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El ajedrez facilita que se establezcan amistades perdurables entre colegas del deporte; aún más, si son compatriotas.
Hoy 23 de julio de 2025 tuve la gran satisfacción de saludar a un buen amigo ajedrecista, con el cual compartí torneos en Cuba, dentro y fuera del salón de juego. También en eventos en México y la Unión Soviética: el Maestro Internacional y FIDE Trainer, Gerardo Lebredo Zaragoitía, quien reside en La Habana y que por unos días se encuentra visitando la capital dominicana.
Inicialmente y con una fría cerveza Presidente por delante, recordamos que por más de 25 años no tuvimos la ocasión de saludarnos. «El tiempo pasa, nos vamos poniendo viejos», pero la fraternal amistad de mantuvo.
Persona decente, sencilla y amable, Lebredo es parte de la Historia del Ajedrez cubano y latinoamericano; se ha destacado como jugador, entrenador y escritor. Fue un gran privilegio conversar con él, una verdadera enciclopedia de conocimientos y anécdotas de varias décadas de experiencia en el mundo de las Torres y los Alfiles. 
La grata visita del compatriota Lebredo confirma que el ajedrez, entre muchas virtudes, también constituye un monumento a la amistad. 
Las fotos en blanco y negro (de hace 53 años) corresponden a la Clausura del Campeonato Centroamericano y del Caribe, México-1972, donde el equipo de Cuba logró el primer lugar y del cual, Lebredo y yo éramos miembros. Los demás integrantes eran los reconocidos Maestros, Jesús Rodríguez, Eleazar Jiménez y Silvino García, con Jorge Vega como capitán del conjunto. Curiosamente, cuatro de nosotros logramos alcanzar el título de Maestro Internacional y Silvino, de Gran Maestro, el primero de Cuba, después de José R. Capablanca.
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